
Los resultados de una investigación realizada en los Estados Unidos revelaron que el uso de Anfetaminas entre las mujeres embarazadas ha aumentado. Desde el 1994 al 2006, la cifra de embarazadas ingresadas a tratamientos de drogas por consumo de anfetaminas creció desde un 8 por ciento a un 24 por ciento.
Los investigadores adquirieron los datos a través de reportes gubernamentales hechos en centros de tratamiento financiados por el estado. Una gran cantidad de las participantes habían sido ingresadas a los centros a través del sistema penal.
El conocimiento sobre los efectos del consumo de metanfetaminas en el desarrollo fetal aun es mínimo. Algunos estudios sugieren que la droga causa que el infante nazca con bajo peso o que la estructura del cerebro sea alterada. Aun así, la literatura en este tema es escasa.

